viernes, 14 de mayo de 2010

El Atleti deja de ser el 'Pupas' y gana la Europa League

ATLÉTICO DE MADRID 2-FULHAM 1




  • Forlán fue una vez más el líder del equipo marcando los dos goles, uno de ellos a 5 minutos de acabar la prórroga, y encontró en Agüero su socio de lujo.


  • Los ingleses apenas inquietaron la meta de De Gea y su goleador, Zamora, no destacó mucho.

Por fin llegaba el gran día. La final soñada por todos los atléticos para volver a ser grandes en Europa. Unos 13.000 aficionados rojiblancos tenían la suerte de vivir in situ este gran acontecimiento, y todo un fondo del estadio y parte de un lateral del estadio del Hamburgo estaban completamente teñidos de rojiblanco. Mucho más animados, con más colorido, más ruidosos, a muerte con su equipo, ambiente de final mucho mayor que el de la hinchada del Fulham.


El partido, tras unos primeros minutos de tanteo, comenzó a dominarlo el Atlético de Madrid como le gusta a Quique, tocando y tocando, abriendo el juego por las bandas y con la defensa concentrada, como se notó en el canterano Domínguez. Arriba, la asociación entre el Kun y Forlán empezaba a dar sus frutos. La ocasión más clara la tuvo el uruguayo cuando, en un balón que le llegó dentro del área, conectó un zurdazo que se topó con el poste. Poco después llegó de Forlán. Un balón en la frontal la enganchaba mal Agüero y Forlán cazaba el balón para mandarla al fondo de las mallas. La zaga del Fulham protestó diciendo que había fuera de juego, pero el '7' rojiblanco arrancó en línea con la defensa.


Lo cierto es que poco duró la alegría del Atlético de Madrid, ya que tan sólo 5 minutos después el Fulham iba a empatar el partido por medio de Davies. Curiosamente después del gol encajado, el Atlético se vino arriba y firmó los mejores minutos del partido, tocando, abriendo a bandas y creando peligro.


Pero al descanso, el marcador seguía igualado a uno a pesar del dominio colchonero. Se debieron de dar cuenta los ingleses que, tras el descanso, salieron totalmente cambiados. ¿Qué había sido de ese equipo físico, que jugaba al balonazo arriba y que defendía con 9 jugadores en el área? En efecto, el Fulham se dio cuenta de la oportunidad que tenía y, merced a algún fallo de Perea, probó a De Gea, que estuvo sobresaliente. Al fin despertaron los pupilos de Quique Sánchez Flores, quitó a Simao y a Reyes y dio entrada a Jurado y a Salvio. El primero aportó toque y calidad en la línea de tres cuartos; el segundo, algo más inexperto en estas batallas, lo intentó y no desentonó demasiado, pero es que en estos partidos se precisa de lo mejor que uno tiene.


Finalmente nadie pudo deshacer el empate, y el partido se iba a la prórroga. La tensión se palpaba en ambos equipos, y más cuando Agüero, en boca de gol desde el suelo, falló un gol que por el efecto óptico pareció entrar en un primer momento. Final de la primera parte. Cambio de campo y otros 15 minutos antes de los penaltis, que parecía que era lo que buscaba el Fulham. Hasta que llegó el momento cumbre del partido: minuto 105 de partido, el balón llegaba al Kun en la banda izquierda, cerca del córner. El yerno de Maradona se fue de su par, centró al primer palo como lo hacen los grandes y allí estaba Forlán, para tocarla de tacón, y bendita la pierna del defensor, se coló sin remedio hacia el fondo de las mallas. Un gol para volver a Neptuno, que después de mucho tiempo sonríe, orgulloso de ver al Atleti reinar en Europa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario