Un gol de Gyan a falta de 5 minutos para el final del partido condenó a los de Radomir Antic, que no han empezado con buen pie este Mundial. La defensa serbia, famosa por su buen hacer con gente como Kolarov, Ivanovic y Vidic, falló sin embargo en la medular: Kuzmanovic. En la jornada de las pifias, el centrocampista balcánico cometió una mano absurda cuando el encuentro ya se daba por finalizado, y el ghanés Gyan no falló desde los 11 metros.
Minutos antes, los serbios habían estado a punto de marcar aun estando con uno menos casi toda la segunda parte. Curiosamente hasta entonces los balcánicos habían sido superados por los ghaneses. Al final, el penalti decidió el partido y recompensó a Gyan, que había sido una incordio para la defensa rival.
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