- El físico de los ghaneses es mucho mayor que el de los norteamericanos, y eso se notó en la prórroga.
- La segunda mitad fue de Estados Unidos, al contrario que la primera, y en ella tuvo ocasiones para sentenciar el encuentro.
Comenzaba el segundo partido de octavos de final entre dos equipos que, sin tener mucho nombre en la historia de los Mundiales, habían superado la fase de grupos con una actuación destacada. El choque tuvo dos partes claramente diferenciadas, y de la primera fue dueño y señor Ghana. Dominio que se transformó muy pronto en el primer gol del centrocampista Boateng, quien lideraba una contra y la ejecutaba batiendo por raso a Howard. Estados Unidos hacía lo que podía en alguna que otra contra, pero el meta ghanés Kingson estuvo colosal durante todo el partido. Los africanos seguían controlando el partido gracias a su gran físico y velocidad en ataque, y a la contundencia defensiva de su zaga, con tres centrales y dos carrileros.
En la segunda parte cambió totalmente el guión, y fueron los norteamericanos quienes llevaron la batuta del partido, las ocasiones, y es que fue cuando aparecieron los jugadores con talento de Estados Unidos: Donovan, Dempsey y Bradley, y Altidore comenzó a hacerse hueco entre la defensa. Así, una jugada personal de Dempsey acabó en penalti de Mensah, y Donovan transformaba la pena máxima ajustando el balón al palo. Los últimos minutos fueron de ida y vuelta, pero al final nadie pudo evitar la prórroga.
En la media hora de prórroga se corroboró el poderío físico de los africanos. Prueba de ello es el gol de Asamoah Gyan. El ghanés, tras noventa minutos de partido, todavía tenía fuerzas para controlar con el pecho un balón caído del cielo, acomodárselo para la pierna izquierda y, en carrera, fusilar a Howard. Estados Unidos lo intentó con centros al área, incluso en uno de ellos vimos a Howard pelear un balón por alto en el área de Kingson, pero no pudo ser y finalmente Ghana se llevó los tres puntos, el pase a cuartos contra Uruguay y el orgullo de todo un continente.
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